12 de julio de 2013

La Escuela de María..


“Rezo y Rezo y Cristo no me escucha”, “rezo y rezo y no encuentro paz ni respuesta”, “de nada me sirve rezar, Dios no me escucha” “Estoy agobiado y desesperado, he perdido la Fé”.. ¿te suena familiar algo de ésto? a mi sí y además lo he escuchado de otras personas.

Buenas Noticias
Nuestra Madre Santísima es quien nos lleva a Jesús, estoy segura porque así fué cuando mi conversión y una y otra vez a través de mi vida así ha sido y es lo que hoy quiero compartirles.  María Santísima Madre de Dios me ha acercado a Cristo cuando me encomiendo a ella y siento que mi Fé flaquea, María es el camino hacia Él, hacia Cristo, lo han dicho los Papas, los santos, beatos, etc, hay que hacerles caso a ellos (yo les hice caso). Ahora tú, Haz la Prueba.
No es algo mágico, una vez que te confías a ella como nuestra madre e intercesora ella te conducirá a una cercanía íntima y a un encuentro vivo con Jesús. La madre Teresa de Calcuta decía que cuando tenía un día difícil le rezaba a la Virgen María diciéndole “Madre Santísima sé una madre para mí ahora” y decía que nunca quedaba defraudada.



En la carta encíclica Rosarium Virginis Mariae, el Papa Juan Pablo II escribió sobre  la Escuela de María, el rezo del Santo Rosario no es algo rutinario, es una oración contemplativa si meditamos los misterios, hacemos pausas y cada Ave María hablamos con nuestra madre como regalándole una rosa, buscando su favor, su amor de madre, su intercesión por nosotros y por nuestros hermanos.
El santo Rosario es netamente Cristologico, conocemos a Jesús a través de María, su madre.  
Especialmente ésta parte de la enciclica me gusta mucho:
“Recorrer con María las escenas del Rosario es como ir a la 'escuela' de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje.
Una escuela, la de María, mucho más eficaz, si se piensa que Ella la ejerce consiguiéndonos abundantes dones del Espíritu Santo y proponiéndonos, al mismo tiempo, el ejemplo de aquella «peregrinación de la fe»,[17] en la cual es maestra incomparable. Ante cada misterio del Hijo, Ella nos invita, como en su Anunciación, a presentar con humildad los interrogantes que conducen a la luz, para concluir siempre con la obediencia de la fe: « He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra » (Lc 1, 38).”


En tus angustias y desesperación, en tus problemas de cualquier índole, económicos, familiares, enfermedad, depresión, soledad, ansiedad, lo que necesites, acude a María y acude al Sagrario a platicar con Jesús, en el Sagrario  desahógate, frecuéntale en  un diálogo de amor, pídele perdón, adórale,  Él está ahí igual que ayer es el mismo que sanaba enfermos y hacía milagros, Él es la plenitud de la Revelación en la Sagrada Escritura,  se quedó con nosotros, es su promesa, en su amor hacia nosotros  hasta el extremo, háblale y ruégale a Él.
“Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré el último día” Juan 6,51-58.
“En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros” Jn 6,53

Si realmente creyéramos que Jesús está en el Sagrario y cuando el sacerdote hace la consagración en la Santa Misa, sólo buscaríamos pretextos para estar ahí entre todas nuestras ocupaciones y no al revés que generalmente buscamos pretextos para no ir a la Iglesia, lo buscaríamos por Amor y no por interés o conveniencia.  
“Señor que vea y aumenta mi Fé!!”


azulmarina